Mi historia

Media vida diciendo «algún día».

No soy gurú. Tengo 40 años, un trabajo de ocho horas y una habitación llena de cosas que compré antes de empezar. Esta es la historia entera, con lo que se cayó por el camino y por qué esta vez lo hago delante de ti.

Sin gurús·Una historia real·Con lo que salió mal
El punto de partida

Empecé tarde. Y esta vez, de verdad.

Siempre tuve un trabajo estable. Y eso, que suena bien, fue la trampa: la nómina llegaba igual hiciera lo mío o no, así que nunca sentí la urgencia de hacerlo. La seguridad era, sin darme cuenta, el permiso para no avanzar.

Hacía las cosas a cachos. Un curso comprado, luego otro, luego un tercero sin haber terminado los dos primeros. Mientras decía «no tengo tiempo» me vi una serie entera de ocho temporadas. Cada tarde, la misma escena: yo en el sofá con el móvil, y mis hijos mirando lo que hacía su padre cuando nadie le obligaba a nada.

Lo que cambió a los 40 no fue un método ni una aplicación. Fue una frase que se me quedó pegada: «puede que sea mi última oportunidad». Ese miedo a llegar tarde es lo que me sentó a hacerlo. Y por eso esta vez no lo hago a escondidas: lo hago en público, con los números delante, para no poder volver a dejarlo en el cajón.

Mi cajón de proyectos a medias

Lo que intenté antes

Tal como pasó. Ni más grande ni más pequeño. Si tú también tienes un cajón así, somos cuarenta mil.

Hasta dónde llegó

Compré el material. El manual sigue en el Drive.

La resina con madera

No quería hacer figuritas. Quería una empresa: mesas, sillas y suelos, todo unificado, y llegar a fabricar mi propia resina. Investigué, compré material… y lo dejé por el trabajo y la casa. Es la que más me fastidia, porque el sueño era grande.

Hasta dónde llegó

Montada. Se quedó a puntito.

La tienda online

Esa sí la llegué a montar. La tienda estaba hecha, con su panel y todo. Lo que no llegué a hacer fue publicar los productos para vender. Un paso. Se quedó a un paso.

Hasta dónde llegó

Ni un papel.

La academia de cursos

Se me metió en la cabeza montar una academia. Y esa ni llegó a existir: ni nombre, ni logo, ni una clase grabada. Se quedó entera dentro de la cabeza.

Hasta dónde llegó

Voló poco. Lo frenó el papeleo.

El dron

Me saqué todas las titulaciones, elegí el dron con criterio y hasta me ofrecieron trabajos con él. Voló poco: una comunión, con un permiso pedido y otro que me faltó. Entre las pegas y los permisos, se quedó en la estantería.

¿Por qué hago esto?

Porque sé lo que se siente.

Hago esto porque me habría gustado encontrarlo cuando estaba bloqueado, con mil excusas y sin saber por dónde empezar. Alguien como yo, no un gurú: con un trabajo, con casa, cansado a veces, enseñando cómo lo va montando.

Comparto lo que hago, con qué herramientas, cuánto cuesta y los números de verdad, para que tú no tengas que empezar desde cero. No tengo todas las respuestas. Tengo una historia real y muchas ganas de que la tuya también cambie.

Si tienes 30, 40 o 50 años, un trabajo y algo tuyo en un cajón: dime en qué punto estás. Aquí nadie llega tarde.

Fuera de cámara

Trabajo, casa, realidad

Detrás de los vídeos hay una vida normal. No la enseño toda, pero sí lo suficiente para que veas que esto se puede hacer sin una vida perfecta.

El trabajo

Ocho horas, horarios marcados y una disciplina que, ahora lo sé, era prestada: me la ponía el trabajo. La mía, la de sentarme a hacer lo mío cuando nadie me obliga, la estoy construyendo a los 40.

La casa

Fui padre muy joven, así que llevo media vida siendo padre. Lo que más me fastidia no es el canal: es el rato tonto con ellos que se me escapa. El dinero, si llega, es para comprar tiempo. No para otra cosa.

Lo que busco

No dejar el trabajo mañana. Tener algo mío que crezca con lo que tengo y cuando puedo, cansado a veces. Y que, dentro de un tiempo, las opciones sean mías.

Mi línea de tiempo

De dónde vengo y a dónde voy

Sin épica. Lo que ha pasado, lo que está pasando y la fecha en la que se mira si esto ha servido.

Hasta 2025

Media vida diciendo «algún día»

Un trabajo de ocho horas y un cajón de proyectos a medias. Siempre había un motivo para esperar al momento perfecto.

2025

Nace el canal

Canal creado y primer Short publicado. Grabado en casa, con lo que había. Lo difícil no era grabar: era empezar.

Jul 2026

nauchy.com y El Arranque

La web que estás viendo y el primer producto: siete días para dejar de pensar y empezar a hacer. Cero ventas el primer mes. También se cuenta.

Sep 2026

El canal se monta delante de ti

Vídeo 1: la promesa. Dos vídeos cada semana enseñando cada paso, con qué herramientas, cuánto cuesta y los números de verdad.

En curso
Jun 2027

500 suscriptores

La fecha límite del reto. Cada mes, el panel entero en un vídeo. Si no llego, lo vas a ver igual.

La meta

Sigue la historia.
De «algún día» a acción.

Dos vídeos cada semana y, cada jueves, un correo con lo que pruebo y lo que funciona.